viernes, 23 de marzo de 2012

El viejo bombero

Sentado con las piernas recogidas 
se encuentra el viejo bombero 
comiéndose un mendrugo de pan 
que alguien en un descuido dejo caer... 
al pasar. 
Un trazado de sonrisa deja entrever 
la falta de dientes 
que indudablemente 
cuando niño 
habría de tener. 
Se levanta lentamente 
luego de comer, 
seguramente muchos días 
pasaran antes de que lo vuelva a hacer. 
Ropas carcomidas por las llamas 
que apagaba en el ayer 
hacen que en su memoria regresen 
los recuerdos de los fuegos 
que tenía que atender. 
Ante sus ojos los disipa 
para que no vuelvan a arder. 
Cuanta valentía 
este hombre tenía 
que ahora al ver 
sus manchas negras 
de quemaduras 
marcadas en la piel, 
le indican, que son 
la irrefutable prueba, 
de que bombero fue... 
lo que siempre quiso ser.

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